Outdoor con caballos

Exigimos cada vez más a nuestros equipos y les damos cada vez menos herramientas para potenciar su rendimiento; pretendemos que estén motivados, unidos y alineados, pero a cambio sólo les damos instrucciones sobre el próximo objetivo económico que deben alcanzar.

Naturalizar el conflicto, los roces, la falta de comunicación, la escasa colaboración o la desmotivación general es, cuanto menos, enquistar los problemas y colaborar para que ese equipo poco a poco entre en una lenta agonía y se transforme en un simple grupo de personas que hacen lo que tienen que hacer, con la única motivación de hacer una cuenta regresiva de minutos que indicarán que el día por fin terminó para ellos.

Para detectar, para trabajar, para promover el autoconocimiento de las personas y lo cohesión como equipo, nada más efectivo que acudir a la mirada “limpia y pura” de un caballo. Un equipo de personas y una manada de caballos, tienen mucho más en común de lo usualmente pensamos. Ambos requieren un fuerte liderazgo, una comunicación clara, coherente, y un profundo conocimiento de las necesidades y objetivos del equipo.

La formación con caballos te ayudará a:

-Vivir una experiencia única para detectar de forma inmediata y eficaz áreas de mejora.
-Valorar una visión genuina, libre de preconceptos y de juicios.
-Recibir un feedback muy claro y sin verbo, aunque su lenguaje corporal y vocal es muy explícito.

Realizamos un taller experiencial para equipos de trabajo. El caballo simplemente nos facilita sentir, ver, asimilar e incorporar lo vivenciado; nos facilita la experimentación y por tanto, el aprendizaje. En definitiva, mejora significativamente aspectos del equipo tales como la confianza, promoviendo la empatía de los miembros del equipo entre sí y para con el líder; el compromiso y la implicación, puesto todos se sienten involucrados como parte activa y responsable de las metas y valoran el aporte de los demás; la responsabilidad, ya que cada uno conoce su rol, su potencial y el alcance de su hacer; la motivación y superación, a partir de tomar conciencia de los recursos propios, mejora la capacidad de gestión, y fortalece los niveles de rendimiento; la calidad de la comunicación, a partir de la creación de espacios para el diálogo, el debate y la discusión basados en el respeto mutuo y la valoración de las opiniones; la colaboración y cooperación entre todos para la consecución de una meta.